lunes, 27 de febrero de 2012

Libros mágicos e imaginación vibrante que se baña en las letras

Esta mañana me he levantado, he preparado un café humeante y he abierto la computadora preguntándome qué habría en el correo o qué nuevas interesantes habría en Facebook. Mientras degustaba esa taza de aromas irlandeses iba eliminando los típicos correos publicitarios, leía algún mensaje importante y echaba un vistazo a ese menú internacional sin esperar más que alguna foto simpática en la que clickear "me gusta".