jueves, 21 de julio de 2011

El arte de soñar en voz alta

Muchos de nosotros hemos elevado con frecuencia los ojos al cielo mientras nuestra mente evocaba un sueño al dictado de nuestro corazón. Esperanzas profesionales y deseos materiales no colman apenas las aspiraciones psicológicas del humano corriente, no digamos las espirituales. Vivimos inmersos en la supervivencia tecnológica y en el hábitat urbano, apresurados por llegar en hora y por cumplir ante los profes o los jefes... ¡No hay tiempo para soñar!